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Emotivo reencuentro después de 17 años: Madre e hija se abrazan en evento "Abrazos No Muros"

Edmunda Ríos viaja desde Torreón para abrazar a su hija en el evento binacional.

En una escena conmovedora y llena de lágrimas de alegría, Edmunda Ríos, una madre de 64 años proveniente de Torreón, Coahuila, finalmente pudo volver a tener entre sus brazos a su hija después de 17 largos años de separación. Este fin de semana, en la décima edición del evento binacional "Abrazos No Muros", Edmunda y su primogénita, Dora Castañón, se reunieron nuevamente para abrazarse y compartir un momento invaluable de amor y conexión.


El encuentro entre madre e hija fue descrito como "muy bonito, pero triste" por Edmunda Ríos, quien se encontraba sentada en una silla de ruedas. A pesar de su situación, la valiente madre no dudó en atravesar una rampa hasta llegar a la mitad del río Bravo, dispuesta a cualquier cosa con tal de sentir nuevamente el abrazo cálido y reconfortante de su hija. Durante seis preciosos minutos, el evento "Abrazos No Muros" les brindó la oportunidad de estar juntas una vez más.


"Lo que más disfruto es ese ratito de poder estar con ella, fue bonito verla en persona y poder abrazarla", compartió emocionada la madre. Aunque habían mantenido contacto a través de video llamadas, Edmunda dejó claro que no hay comparación con tener a su hija frente a ella y poder abrazarla en carne y hueso.


Dora Castañón, ahora de 41 años, ha construido una vida estable en Estados Unidos, donde tiene cuatro hijas y está casada. Su emoción al ver a su madre en el evento "Abrazos No Muros" era evidente, ya que nunca antes había tenido la oportunidad de presenciar su participación en este evento especial.


En cuanto a la situación legal de Dora, su hija Roxy, quien estuvo presente del lado mexicano durante el encuentro, reveló que ya se están gestionando los documentos necesarios para solicitar su residencia. "Dice mi hija que ya es cuestión de meses o un año para que esté legal y pueda venir a visitarnos", concluyó con esperanza doña Ríos.



La décima edición del evento binacional "Abrazos No Muros" logró congregar a 900 personas pertenecientes a 150 núcleos familiares. Este conmovedor encuentro entre Edmunda y Dora se convierte en un recordatorio poderoso del poder del amor y la unidad familiar, trascendiendo fronteras y obstáculos legales.


En momentos donde las separaciones y las barreras parecen prevalecer, historias como esta nos recuerdan la importancia de la empatía y el reencuentro, reavivando la esperanza de que el amor y la unión siempre pueden superar cualquier adversidad.

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